La Bioenergética

La Bioenergética es una forma de entender la personalidad humana en términos del cuerpo y sus procesos energéticos.
Estos procesos se miden a través de la producción de energía mediante la respiración y el metabolismo y la descarga de energía en movimiento, las cuales son las funciones básicas de la vida.
La cantidad de energía de que dispongamos, y el modo en que utilicemos nuestra energía, determinará cómo responderemos a las situaciones en nuestra vida.
Si contamos con mayor energía en nuestro sistema, seremos capaces de afrontar la vida de un modo más efectivo, lo que se traduce en movimiento y expresión.

La bioenergética es también una forma de terapia que combina el trabajo con el cuerpo y con la mente, para ayudar a las personas a resolver sus problemas emocionales, y a comprender mejor su potencial para el placer y el gozo de vivir.

Busca la comprensión, en profundidad, de nuestros conflictos interiores.

En nuestras vivencias afectivo familiares están las bases de nuestro aprendizaje; donde primero sentimos, expresamos, y establecemos nuestras relaciones con el otro.

Los sentimientos existentes (amor, odio, ira, tristeza...), los conflictos vividos (deseo, represión...), las pérdidas sufridas (abandonos, duelos, separaciones...), en resumen; la calidad de las relaciones afectivas vivenciadas en su momento, determinan a la persona que somos el día de hoy.
Nuestra historia de vida está grabada en nuestro cuerpo.

Cuerpo y mente son funcionalmente idénticos, es decir, lo que sucede en la mente refleja lo que está sucediendo en el cuerpo y viceversa.
Mente y cuerpo pueden influenciarse el uno al otro.
El modo en que uno piensa puede afectar el modo en que uno siente.
Esta interacción, sin embargo, está limitada a los aspectos conscientes de nuestra personalidad; a nivel inconsciente, tanto pensamiento como sentimiento están condicionados por factores energéticos.

Por ejemplo, es casi imposible para una persona que se encuentra deprimida pueda elevarse por encima de su depresión a base de tener pensamientos positivos, esto se debe a que su nivel de energía se encuentra deprimido. Cuando su nivel de energía es elevado por medio de la terapia y se produce la descarga de sentimientos, integrando su sistema, la persona sale del estado de depresión.

Los procesos energéticos del cuerpo están relacionados con el estado de vitalidad, actividad del cuerpo. Cuanto más vivo esté uno, más energía tendrá.
Es fundamental mantener la energía vital del cuerpo elevada para manifestar salud.

La clave de todo es trabajar y limpiar nuestro cuerpo emocional de los cinco venenos del alma:

- Ignorancia: creer que tan sólo somos materia (un cuerpo) y
   negar que somos entidades espirituales, una conciencia.
- Apego: apego a la familia, a las cosas materiales, al dinero, etc.
- Ira: aversión, odio.
- Orgullo: genera la separatividad
- Celos: genera la envidia, la codicia.

Debemos integrar a nuestro sistema los 3 arquetipos básicos:

Padre - Voluntad
Madre - Amor, Sabiduría
Hijo - Inteligencia Activa

Trabajar la propia aceptación para lograr integrarnos.

Ser conscientes que todos somos UNO y que estamos conectados por medio de la Red Etérica Planetaria y que nos influenciamos unos a otros.
Debemos practicar el servicio, el dar mediante el estudio y la meditación.

La terapia bioenergética actúa sobre nuestro cuerpo y nuestro espíritu, utilizando para ello ejercicios de respiración y meditación (relajación, estimulación), ejercicios energéticos de carga y descarga.

Actúa siempre dentro de un espacio de seguridad, respetando el ritmo y la historia individual de cada persona y trabaja en un clima de confianza y empatía en la relación terapeuta - paciente.

Los contenidos de las experiencias de vida del paciente, que de alguna manera generaron alguna impresión o trauma, son llevados por medio de un proceso energético-corporal, a ser vivenciados y expresados en su verdadero sentimiento, para ser analizados y finalmente integrados en una biografía coherente, verdadera y llena de sentido.